Las intensas lluvias que azotaron a Albacete, España, provocaron una serie de inundaciones que afectaron gravemente la localidad. En un corto período de tiempo, se registraron hasta 140 litros de agua por metro cuadrado, lo que llevó a las autoridades a declarar el estado de emergencia.
Las consecuencias fueron devastadoras: vehículos arrastrados, calles intransitables y un considerable número de accesos clausurados. Según el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias, se contabilizaron 108 avisos de emergencias relacionados con el fenómeno meteorológico, lo que resultó en el rescate de 90 personas atrapadas en sus viviendas. Lamentablemente, se confirmó la muerte de una mujer de 102 años.
La fuerza de las lluvias alcanzó niveles alarmantes, con el agua acumulándose en algunos sectores del municipio a casi medio metro de altura. Las autoridades locales activaron el Plan de Riesgo por Fenómenos Meteorológicos Adversos (Meteocam) para hacer frente a la situación.
Impacto en Grecia
Un fenómeno similar se reportó en la isla de Creta, Grecia, donde las lluvias también causaron inundaciones y deslizamientos de tierra. En esta ocasión, un pastor de 80 años fue hallado muerto tras ser reportado como desaparecido. Las precipitaciones en Creta alcanzaron hasta 300 milímetros en algunas áreas, lo que llevó a las autoridades a emitir una alerta meteorológica «roja».
Los ríos se desbordaron en varias regiones de la isla, inundando calles y causando daños en infraestructuras. Para hacer frente a la crisis, los bomberos griegos han intensificado sus operaciones de rescate, utilizando botes y equipos de bombeo.
Con el pronóstico de que las lluvias continúen durante el fin de semana, las autoridades en ambas regiones instan a los ciudadanos a evitar desplazamientos innecesarios y a mantenerse informados sobre la situación meteorológica.
Fuente: La Nación



