More

    Transformando el dolor en esperanza: La historia de Jess Browne y la fundación Empesares

    - Publicidad -

    En abril de 2020, Jess Browne enfrentó una de las experiencias más devastadoras de su vida: la pérdida de su hijo Nacho, quien se quitó la vida mientras ella se encontraba en Londres. La situación se complicó por la pandemia, que le impidió despedirse de él en persona. Sin embargo, Nacho dejó un legado: una carta en la que pedía que su historia fuera contada con la verdad.

    El suicidio ha sido una problemática creciente en la sociedad, con cifras alarmantes que evidencian la necesidad de abordar este tema crítico. En 2025, se registraron 5209 muertes por suicidio en el país, lo que equivale a 14 personas diarias y más de una cada dos horas. Comparado con 2016, cuando hubo 2897 víctimas, el número casi se ha duplicado en menos de una década. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que por cada adulto que muere por suicidio, más de 20 intentos son reportados, lo que se traduce en 104,000 intentos anuales.

    Con el objetivo de transformar su tragedia personal en una causa significativa, Jess Browne fundó Empesares, una comunidad dedicada a la prevención del suicidio y al apoyo de quienes atraviesan problemas de salud mental o duelo. Durante el décimo segundo capítulo de Mujeres Líderes, Browne compartió su experiencia: “Creo que él estaría orgulloso de que hayamos puesto el tema sobre la mesa”. A pesar de la dureza de su pérdida, Jess ha encontrado la manera de sonreír nuevamente y hacer un impacto positivo.

    Browne destacó que las señales de advertencia sobre suicidio no siempre son evidentes y que, muchas veces, el acceso a ayuda profesional es limitado. “Nosotros podemos hablar, estar, acompañar”, afirmó. Reconoció también la presión que sienten los jóvenes, quienes a menudo se ven obligados a cumplir con estándares irreales de felicidad y éxito, dificultando la identificación de problemas serios.

    - Publicidad -

    La fundación Empesares, escrita con «s» en lugar de «z», simboliza el mensaje de «volver a empezar». Jess reflexionó sobre la frase que escuchó repetidamente después de la muerte de su hijo. “Hay que volver a empezar con estos pesares”, dijo, enfatizando la importancia de cuidar a aquellos que quedan atrás. La esperanza de que la historia de Nacho pueda ayudar a otros sigue viva en su corazón: “Algún día, me lo encontraré de nuevo ahí arriba; primero, le voy a dar un sopapo y luego un abrazo”.

    Fuente: La Nación

    - Publicidad -

    Otras noticias

    Comments

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí

    Compartir

    Listo para reproducir
    Radio Logo
    Escuchá la radio en vivo... (Sin Cortes)