Los océanos han registrado una temperatura promedio de la superficie de 21,1 °C en los últimos días, superando el récord anterior de 21,09 °C establecido a principios de 2024. Este incremento se sitúa notablemente por encima del promedio esperado para esta época del año, lo que ha llevado a científicos a alertar sobre las alarmantes implicaciones del fenómeno.
El Impacto del Fenómeno de El Niño
La doctora Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, indicó que «El Niño está aportando calor al sistema, pero lo hace sumándose a décadas de calentamiento provocado por el ser humano». Este calentamiento oceánico genera un estrés significativo en los ecosistemas marinos, lo que podría resultar en consecuencias severas como el avance de fenómenos meteorológicos extremos y el aumento del nivel del mar.
Metodología de Medición y Preocupaciones Futuras
Para medir las temperaturas oceánicas, se utilizan boyas, barcos y satélites que registran datos a 10 metros por debajo de la superficie del agua. Aunque estos métodos no son completamente exactos, los científicos han enfatizado que el hecho de registrar tales temperaturas en este momento del año es alarmante.
Perspectivas sobre El Niño y el Cambio Climático
El doctor Jeremy Grist, investigador principal del Centro Nacional de Oceanografía en Southampton, comentó: «El hecho de que ya estemos rompiendo récords es un indicador temprano de cuán fuerte se está volviendo El Niño». Los expertos advierten que, si las condiciones actuales persisten, es probable que se rompa nuevamente el récord de temperatura oceánica en marzo o abril de 2027.
Una Señal del Cambio Climático Global
El fenómeno de El Niño, que provoca un calentamiento inusual de las aguas en el océano Pacífico tropical, contribuye a elevadas temperaturas promedio en los océanos a nivel global. Además, los científicos destacan que los océanos absorben más del 90% del calor generado por las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente por la quema de combustibles fósiles, lo que resalta la crítica necesidad de abordar el cambio climático.
Fuente: La Nación



