El Ministerio Público Fiscal de Mendoza ha decidido imputar a tres integrantes de Bodega Norton por una supuesta defraudación millonaria, relacionada con una operación de deuda por la compra de vino a la Cooperativa Vitivinícola San Carlos Sud. La denuncia señala que, entre el 21 y el 30 de octubre de 2025, en un contexto de cesación de pagos, representantes de la cooperativa habrían sido engañados para endosar seis cheques emitidos por la bodega, que suman un total de $955 millones.
La acusación fue formalizada por el fiscal en jefe de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos e Informáticos, Alejandro Iturbide, quien considera que existen elementos suficientes para avanzar con las imputaciones. Esta medida también involucra a un directivo de Acindar Pymes SGR.
Los imputados de Bodega Norton son David Bonomi, Martín Shulz y Lorena Sánchez, mientras que Carlos Moyano de Acindar Pymes, es considerado un partícipe primario. Cabe destacar que la imputación no implica una condena, sino que es un paso para continuar con la investigación.
Bodega Norton ha rechazado cualquier acusación de irregularidad, afirmando que no ha sido notificada sobre la denuncia. En un comunicado, la empresa defendió su posición, asegurando que confía en que la justicia aclarará los hechos y demostrará la legalidad de sus acciones. «Bodega Norton rechaza cualquier interpretación que atribuya un beneficio indebido«, se destacó en el documento oficial.
El estudio jurídico Fargosi, encargado del procedimiento concursal de Norton, también ha cuestionado la validez de la investigación, calificándola de «fantasía jurídica». Según ellos, el crédito en discusión ya estaba impago desde septiembre y se había renegociado en ese mismo mes.
La situación se origina en una operación realizada en 2024, donde la cooperativa vendió a Norton 375.000 litros de vino Malbec y 45.000 litros de Cabernet por $503,25 millones. Para el cobro anticipado, se tomó un préstamo del Banco Santander, que la cooperativa asumió en su nombre mientras Norton se comprometía a cancelarlo.
El conflicto se intensificó cuando Norton no cumplió con la obligación de pago del préstamo en septiembre de 2025, lo que llevó a Acindar a saldar la deuda y asumir los derechos de cobro. Según el Ministerio Público, los representantes de la cooperativa no estaban al tanto de la situación de insolvencia de Norton y, durante el periodo crítico, se llevaron a cabo negociaciones para reestructurar la deuda, resultando en la emisión de los mencionados cheques.
Iturbide ha señalado que la participación de la cooperativa como endosante se obtuvo mediante un presunto engaño, lo que habría mejorado la posición de Acindar como acreedor. La investigación sigue su curso mientras las partes involucradas se preparan para el siguiente paso en el proceso judicial.
Fuente: La Nación



